martes, 4 de agosto de 2015

SOBRE EL AMOR

   

EL MAHA CHOHAN:
VOLUMEN XVI- Número 40, 3 de octubre de 1994
(El Boletín, Vol. 5, Nº 27, 30 de septiembre de 1956

Amados hijos de la Tierra buscando Sabiduría:

Vengo a ustedes porque la Sabiduría, cuando se obtiene, es AMOR.

El secreto del SER; el ápice hacia el cual conducen todos los caminos; la iluminación final; la conciencia despierta es - AMOR. El AMOR es un principio - una actitud de radiación mantenida conscientemente. Los hijos del AMOR son la Paz, el Contento, la Felicidad, la Belleza, el Bienestar y la Opulencia. LUZ es el aura del AMOR. Las Llamas evolucionando del Ser Universal Todo penetrante, tarde o temprano, de acuerdo a su habilidad individual, llegan al entendimiento consciente de que el AMOR es lo máximo.

La Paciencia es AMOR . La impaciencia es miedo. Cuando alguien ama no existe miedo, y las pulsaciones que salen desde ese ser no contienen acción vibratoria repelente, sino que hace del corazón amoroso un magneto para todo bien. El corazón amoroso hace que el cuerpo brille. Cualquier cualidad en las emociones que sea menor que el AMOR se opone a la actividad natural de la Llama. Cuando el individuo permite a la Llama de AMOR expandirse a través de él, es realmente Dios amando Su Universo en Perfección.

Definir el AMOR es imposible porque la mente externa no puede comprenderlo; pero buscar el AMOR desde el Corazón de Dios es encontrar la más grande tranquilidad y seguridad en el Universo. El hombre ha llegado a ser muchas entidades, separadas y apartes, y hasta que él no se ame a sí mismo de nuevo dentro del todo indivisible, no conocerá la felicidad. Si un hombre se sumergiera en el Corazón de su propio Ser Divino y emitiera la radiación pacífica del AMOR impersonal, aunque nunca se moviera de su lugar de meditación, todo el bien en el Universo sería depositado a sus puertas - porque esta es la Ley.

El AMOR no es emocional. No tiene egoísmo dentro de éste. No pide retorno de su flujo porque ningún ser humano puede generar AMOR. El AMOR es dado de Dios por Dios a través del hombre. No puede ser comprado, ni vendido, ni comercializado. Aquel que fuera un túnel para el AMOR debe pedir al Dios del Universo permitirle a él unirse con la Conciencia Infinita y Fundidora del Ser dentro de la nada. Tal ser se convierte en un Señor del Amor.

El AMOR solamente es la razón de la existencia del hombre. Dios se individualizó para que pudieran haber más focos a través de los cuales pudiera fluir el principio del AMOR, y hasta que cada centro-Divino no llegue a ser la plenitud del AMOR, no habrá paz, ni seguridad, y ni contento duradero. El AMOR de Dios mantiene a cada ser, a cada estrella, a cada planeta, a cada alma y a toda la Naturaleza en el campo de acción de Su Reino dentro El mismo. El Amor está familiarizado completamente con y es uno con cada parte de vida e inteligencia en este Universo, y nadie está excluido de esta Conciencia toda envolvente.

Aquellos individuos que han entrado a los reino de la Naturaleza, como San Francisco de Asís, son capaces, irradiando AMOR , de sentir el latido del corazón de las criaturas cuadrúpedas y de los pájaros del aire, y de sentir la lucha y el dolor. De igual manera, los seres como el Dr. Carver, Booker T. Washington, y Luther Burbank llegaron a ser uno con la Naturaleza. El Maestro Jesús y el Señor Buda, irradiando AMOR, llegaron a ser uno con los hombres. Este en

tendimiento de toda vida a través del AMOR no es una identificación con la miseria, sino que es la capacidad de sentir ESO dentro de cualquier parte de vida lo cual causa cierta acción, y entendiendo la Causa, entonces ellos pueden curar.

Esta contemplación sobre el Amor no puede ser sobre enfatizada demasiado poderosamente; y tampoco la ternura indescriptible de Dios que despliega las alas de la conciencia y junta las partes componentes de la vida, las baña con la Vida del Espíritu, y al igual que el pájaro madre con sus huevos, desarrolla una nueva vida mediante el propio calor de su presencia.

A ustedes benditos hijos, que se paran en el umbral de un nuevo estado de conciencia, ofrezco la Llama de la Paciencia de Mi Corazón, porque cuando se hayan convertido en el hombre paciente, tolerante, serán el Señor del Amor.

Bendiciones y Amor,
El Maha Chohan







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